Reflexiones · 6 de mayo de 2026
La Recompensa que No Deja de Dar
Cómo enseñar el Corán se convierte en Sadaqah Yariyah: caridad que fluye mucho después de la entrega.
El Profeta ﷺ dijo que, cuando una persona muere, sus obras cesan, excepto tres: una caridad continua, un conocimiento beneficioso y un hijo justo que ruegue por ella.
Enseñar el Corán se sitúa en el corazón de dos de ellas.
Conocimiento que se multiplica
Cuando un estudiante aprende a recitar correctamente, el beneficio no se detiene en él. Rezará con esa recitación durante el resto de su vida. Tal vez enseñe a sus propios hijos. Esos hijos podrían enseñar a otros. Un solo acto de apoyo se propaga a lo largo de generaciones: Sadaqah Yariyah, caridad que no deja de dar.
Adónde va tu aporte
A través de nuestro Programa de Iyaza del Corán, tu apoyo patrocina el lugar de un estudiante y el tiempo de un maestro certificado. Financia la labor lenta, paciente y generacional de preservar el Libro de Allah, letra por letra, estudiante por estudiante.
Hay pocas inversiones con un horizonte más largo. Apoya el programa.